Artistas

Pedro Almodóvar

Por: Adrián Blanco Gómez

Pedro Almodóvar nació en 1949 en el municipio ciudadrealeño de Calzada de Calatrava y se le conoce por ser uno de los directores más importantes de la historia del cine español. Es ganador de dos premios Óscar y de siete Goya, entre otros galardones. El universo cinematográfico de Almodóvar por regla general se centra en mostrar protagonistas femeninas que son las que suelen cargar con el peso de la historia, pero por supuesto tiene excepciones, con hombres como protagonistas (Hable con ella, La mala educación).

Uno de los elementos más comunes en las películas del manchego es el melodrama que acompaña a los personajes. Este melodrama se manifiesta en relaciones madre e hija (Tacones Lejanos, Todo sobre mi madre), en las relaciones entre mujeres de la misma edad (Volver), que en ciertos momentos puede llegar a rozar el absurdo debido a la atipicidad de los personajes (y de su desarrollo) que diseña el director, capaz también de representar la trama de una forma contenida, como es en el caso de su última película Julieta; el melodrama no es ni mucho menos inconveniente para que haya también pinceladas cómicas, pese a que el rencor que puedan mostrarse los personajes entre ellos, en ciertos momentos, sea palpable.1 Por lo general todas estas historias que hablábamos antes se producen en una familia de clase media, obrera, en la que muchas veces la madre debe de sacar hacia delante el hogar y a su hijo/a por la ausencia de un padre, ya sea desde el principio o no de la narración. A parte de amas de casa, Almodóvar también es asiduo de escribir personajes no tan convencionales como Drag Queens, transexuales o prostitutas, nunca por motivos sensacionalistas, siendo personajes muy poliédricos, con personalidades extravagantes pero también fundamentales para ayudar a los personajes principales, guardando como moraleja una fuerte carga crítica al patriarcado heterosexual.

Pedro Almodóvar
Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/ocio-y-cultura/entrevista-pedro-almodovar-viernes-estrena-pelicula-julieta-drama-seco-sobre-conflictos-familiares-con-adriana-ugarte-emma-suarez-5019767

Otro componente del cine de Almodóvar es el esperpento, popularizado por el autor Ramón Valle-Inclán y que ha influenciado en gran manera el universo almodovariano. El esperpento está reflejado en la estética del manchego, y se puede ver en varios recursos: Madrid es un ejemplo de esto, es el lugar en donde suelen ocurrir casi todas las películas del cineasta, y a través de la ciudad, Almodóvar hace una radiografía de la

sociedad española postfranquista a partir de la década de los ochenta, cómo el Madrid ochentero sirve como punto de congregación culturar para personas de todos los puntos del país que buscan la vida desenfadada y repleta de vicios que la Movida Madrileña ofrecía en esos años, reflejado en algunas de sus primeras películas (Pepi, Luci, Bom o Laberinto de pasiones); el esperpento también se palpa en la forma que Almodóvar trata el tema de la sexualidad, deformando muchos esquemas clásicos como la identidad sexual (La piel que habito), parodiando las cualidades sexuales de los personajes (Entre Tinieblas), todo con el intento de construir nuevos arquetipos eróticos en donde el factor cultural tiene mucho peso.3

El componente de la narración es otro de los que más peso tiene para Almodóvar, bien por ello él se encarga no solo de la dirección sino también de la escritura del guion y de la ambientación. El director se preocupa en mostrar con el juego del lenguaje de sus personajes sus ideas personales, como el sentido de la burla en muchas situaciones o individuos, un caso de estos son los nombres de Paul Bazzo o Andrea Caracortada en la película Kika. La ambientación que antes comentábamos se ve en la conformación de los espacios cerrados, casi siempre de colores vivos y tonos cálidos como el rojo, el rosa, el amarillo, etc. La forma en la que van vestidos y maquillados los actores también son usados para redondear el concepto del decorado. Del mismo modo que el director mezcla en sus películas el humorismo con lo dramático, también combina lo ordinario con lo refinado, lo extravagante y lo corriente, la felicidad y la angustia…todo para retratar momentos inusuales que solamente él es capaz manejar para que tengan sentido. Almodóvar construye su propia realidad a base de relatos inverosímiles dentro de un mundo, en teoría, cotidiano, y por ello muestra tanto interés en los detalles de las cosas reconocibles, para así hablar mediante las imágenes del mismo modo que con las palabras.

La música es otro de los principios fundamentales de las películas de Almodóvar; digno de mención es el compositor Alberto Iglesias, que desde el estreno en 1995 de La flor de mi secreto ha compuesto todas las bandas sonoras del director, sinfonías que cubren escenas que hablan por los personajes, y que Almodóvar utiliza para que la historia gane profundidad y emocionalidad.

Fuente:
ZURIÁN & VÁZQUEZ VARELA, F A. & C., Almodóvar: el cine como pasión, España, Ed. UCLM, 2005.
Artistas

Miguel Prieto

Por: Irene Parra Gómez

Miguel Prieto Anguita es un artista español originario de Ciudad Real que centró su actividad artística en la pintura y el diseño gráfico, principalmente. Nació, para ser más concretos, en Almodóvar del Campo el 17 de noviembre 1907 y murió en La Ciudad de México el 12 de agosto de 1956. Aunque destacó en el campo de la pintura y el diseño gráfico, comenzó esculpiendo mientras estudiaba en la Academia de Bellas Artes de San Fernando, llegando a exponer pronto sus obras en el salón del Ateneo de Madrid en 1931, fecha en la que tenía tan solo veinticuatro años. No obstante, no se limitó a la creación de arte plástico u escultórico sino que también tomó parte de grupos y actividades teatrales como las Misiones Pedagógicas, que tuvieron un importante papel en la difusión de la cultura en nuestro país a las masas iletradas y también a aquellos que no podían dedicar tiempo o dinero a representaciones teatrales de pago; participó en ellas junto a Diego Marín Molina, un filólogo y crítico algo más joven que él pero originario también de Ciudad Real. Creó del mismo modo un teatro de títeres llamado La Tarumba cuyas representaciones siguieron dándose hasta en las retaguardias de los diferentes frentes que participaron en la Guerra Civil. Ilustró libros (el Romanceo gitano de Lorca, entre muchos), trabajó como escenógrafo, fue responsable artístico de la revista Octubre dirigida por Rafael Alberti… Fue una importante figura de la cultura española que forma parte del grupo de la Edad de Plata gracias a sus actividades como pintor, ilustrador, escenógrafo y diseñador gráfico.

Retrato de Miguel Prieto por Juan Rejano (1947)
Fuente: http://visualplus-forteza.blogspot.com.es/2010/12/miguel-prieto-fundador-del-diseno-en.html

Estando exiliado, se centró más en la pintura y el diseño gráfico, por lo que sería más recordado después; al entrar en contacto con la cultura mexicana, su pintura se tornó más expresiva y viva y tomó influencias de la escena artística de la zona. Aprovechando ese tono más intenso de su pintura, decidió revivir sus recuerdos en España a través de escenas de la Guerra Civil que revivió con su arte, a menudo haciendo uso de alegorías que buscaban simplificar los hechos y a la vez plasmar su violencia y el estado de una lucha que él no consideraba terminada. Toda la última etapa de su vida y de su arte quedó marcada por esto mismo. Rescató la resistencia del pueblo español y la mezcló con la sensibilidad y la espiritualidad de México, y mientras que sus figuras parecían indomables, sus bodegones eran más delicados. La enorme influencia que tuvo en el arte de México, especialmente en el diseño gráfico, se justifican fácilmente gracias a su intensa actividad y lo prolífico de sus últimos años de vida; participó en revistas y periódicos, ilustró libros desde México (como La Celestina, de Fernando de Rojas) y se encargó de conducir la edición del Canto General de Pablo Neruda (entre otras obras del poeta).

Es difícil definir el código y el lenguaje que emplea Miguel Prieto Anguita en su arte, tanto en la pintura como en sus ilustraciones y sus diseños: era muy flexible y abarcaba tonos populares e inocentes, como el realismo político y la crítica social, pero también adquirió toques expresionistas y surrealistas en otras obras, rozando lo metafísico y lo reflexivo.

En su pintura destacan especialmente obras como La piel de toro (1943), Los lobos del capitalismo (1950) o La siesta / La soledad (1947), donde se puede apreciar el salto que hubo entre su estilo de pintura cuando aún vivía en España y cuando ya se exilió a México; son obras en las que juega con la luz para centrar la atención del espectador en los detalles y los personajes protagonistas, donde emplea los trazos del pincel, el volumen de la pintura y los colores, gustando por el alto contraste de colores, luz y sombras… Tenemos, por un lado, lobos oscuros y deformados que representan el capitalismo y que abren la boca hacia unas palomas que quedan a su alcance y que podrían simbolizar la moralidad y la paz; también nos han quedado de él las ilustraciones antifascistas, sus publicaciones en más de cuatro revistas; todas ellas nos acercan los desastres y las consecuencias que dejó tras de sí la guerra civil y su opinión personal sobre los hechos que se iban desarrollando en los tiempos que le tocó vivir.

Con todo, es un artista que durante toda su vida mostró un alto compromiso con la sociedad y la política de su época, que sufrió una guerra y el consecuente exilio por sus ideas contrarias al régimen franquista y que nunca dejó de expresarlas mediante el arte, que es lo que nos ha dejado como recordatorio moralizante, como crítica y como herencia.