Museos

Museos de Atienza

Por: Jaime Zarca Díaz del Campo

En la provincia de Guadalajara, Atienza, podemos encontrar tres Iglesias convertidas en museos de gran importancia para la comunidad de Castilla La Mancha. Estas tres Iglesias museos, son la Iglesia Museo de San Gil, la Iglesia Museo San Bartolomé y la Iglesia Museo Santísima Trinidad.

En cuanto a la Iglesia Museo de San Gil, podemos decir que es de origen medieval y románico y alberga el Museo de Arte Religioso de Atienza. Podemos ver pinturas, esculturas, orfebrería y otros elementos como pueden ser libros y documentos antiguos. En cuanto a la pintura, podemos ver cuatro tablas de Berruguete, una colección de retratos de los apóstoles, una natividad, dos Ecce-Homos y multitud de composiciones más pero hay dos piezas que destacan de toda la colección, que son la Anunciación y la Epifanía de Matías Jimeno. En el ámbito escultórico, tenemos un retablo de la Virgen del Pilar y en la pila bautismal, una talla de origen románico. También podemos ver escultura de madera policromada como por ejemplo un Cristo Yacente del s. XVI en el presbiterio. Una de las piezas más interesantes es una hornacina con un borde de arte mudéjar que en su interior guarda una Inmaculada tallada, este elemento se encontró en uno de los muros de la Iglesia. Además, hay Cristos góticos, un Crucificado barroco, dos Cristos de altar en tamaño pequeño, un San Sebastián de arte barroco, una Trinidad del s. XVI, un Cristo en majestad, una Sagrada Cena, una escultura de San Gil y por último, como pieza impecable del Museo, encontramos una Virgen del Rosario policromada. En el apartado de la orfebrería, observamos numerosos elementos como una Cruz Procesional de San Juan. También hay un Cristo de marfil, bandejas, vinajeras, cálices, navetas e incensarios. Otros de los elementos que hay en el museo son libros antiguos y documentos reales. Por último podríamos destacar una pequeña colección de piezas arqueológicas y paleontológicas.

Iglesia Museo de San Gil
Fuente: http://www.spain.info/es/que-quieres/arte/museos/guadalajara/museo_de_arte_sacro_de_san_gil.html

En la Iglesia Museo de San Bartolomé, podemos observar que hay un arte románico. En cuanto al museo que encontramos en su interior, tenemos varios apartados: pintura, escultura, orfebrería y paleontología. En cuanto a la pintura nos referimos, la Iglesia guarda 36 cuadros, algunos de sus autores son Matías Jimeno y Matías de Torres. En el ámbito escultórico hay más de 25 piezas procedentes de la imaginería castellana, uno de los elementos más reconocidos es el Descendimiento de Cristo, que se encuentra en la Capilla del Santo Cristo de Atienza. También podemos ver exvotos de pintura que llevan los atencinos por los milagros del Cristo de la Villa. En la orfebrería encontramos piezas del Renacimiento y el Barroco, como pueden ser cruces y vasos sagrados. También destacamos un baldaquín sobre el que se pone el Santísimo Sacramento y es procesionado el día del Corpus. También podemos observar vitrinas en las que hay casullas, capas y elementos litúrgicos. Por último, en cuanto a los elementos paleontológicos encontramos casi 3.600 fósiles.

La Iglesia Museo Santísima Trinidad, consta de una nave con capillas a los lados. En la derecha, encontramos la capilla del Cristo de Los Cuatro Clavos, en la que hay un retablo de Las Santas Espinas, y las capillas de Los Ortega, en la que están los escudos de esta familia, vemos un retablo barroco y posee una bóveda semiesférica. En la parte izquierda, en la cual también tenemos el campanario, está la capilla de la Purísima Concepción, en la que hay una imagen de la Inmaculada, un retablo de madera de estilo barroco y sobre la cual también se levanta una bóveda semiesférica. En la nave hay un coro sobre el que vemos un rosetón con una vidriera y el techo es de crucería con nervios que reposan en semicolumnas que están empotradas en la pared, las cuales tienen una columna y un arco de medio cañón con forma de muchos nervios unidos. La Iglesia posee dos portadas, en la principal vemos un arco de medio punto y a los lados tiene una columna con un capitel decorado. Esta puerta es de madera y está adornada con clavos. La otra puerta de la Iglesia, la cual no tiene utilidad, es más pequeña y posee un arco de medio punto. Esta otra puerta, está decorada también con clavos. La Iglesia es de estilo románico, pero solo queda el ábside de su construcción original debido a reformas. En los tres muros del ábside podemos ver ventanas con vidrieras y por la pared de estos, hay salientes decorados. Las paredes interiores del ábside están cubiertas por pinturas de Natías de Torres y de Juan Delgado. El Retablo Mayor es una obra con añadidos rococós en la que participaron Diego del Castillo, Joseph Sancho, Domingo García y José de la Fuente. Encima hay una talla por parte de Francisco Amich y José Benito. En la mesa del altar, participaron autores como Diego de Madrigal, Francisco de la Vega y Juan de Bera.

Fuentes:
http://www.atienza.biz/monumentos_ver/iglesia-museo-san-gil/ver/5 Fecha de consulta: 12/03/17
http://www.atienza.biz/monumentos_ver/iglesia-museo-san-bartolome/ver/6 Fecha de consulta: 12/03/17
http://www.atienza.biz/monumentos_ver/iglesia-museo-santisima-trinidad/ver/7 Fecha de consulta: 12/03/17

 

 

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Obras

Iglesia parroquial de Santo Tomás Apóstol (Orgaz)

Por Adrián Blanco Gómez

La Iglesia parroquial de Santo Tomás Apóstol se encuentra en el municipio toledano de Orgaz y su apertura tuvo lugar en el año 1763, sobre los cimientos de la anterior iglesia. Es obra del reconocido arquitecto Alberto de Churriguera. Esta iglesia es la última obra que el arquitecto hizo, o mejor dicho planeó, debido a su fallecimiento en 1750, por lo que no pudo acabarla en vida.

Empezando por la parte exterior de la iglesia, la portada se organiza en dos cuerpos, el de abajo y el de arriba: el de abajo se caracteriza por tener columnas y pilastras de orden dórico que son las encargadas de sujetar el entablamento, además en este cuerpo podemos encontrar, justo encima de la puerta, un escudo en honor al Infante Luís de Borbón; en el cuerpo de arriba destaca por encima del resto de elementos la hornacina que se sitúa encima de la arquivolta, que nos recuerda al estilo italiano. Fuera ya de la portada, el remate del edificio está formado por cornisas curvas. Siguiendo con el exterior de la iglesia, las ventanas están hechas al estilo del barroco salamantino, y hay tanto abiertas como ciegas, debido a motivos constructivos. La decoración modesta de las ventanas crea un equilibrio con el estilo más elegante con el que se disponen las dos cúpulas laterales. Estas cúpulas tienen un tambor dividido en ocho partes, que se define por su estilización (elegancia) que decíamos antes, y por ser ovalado. Cada tambor posee cuatro ventanas con decoración barroca típica que están puestas en los cuatro lados del exterior, y los otros cuatro restantes están tapados por la construcción, quedando adheridos al muro. Coronando cada cúpula están las linternas que siguen el mismo patrón de decoración que el tambor, siendo visible la finura del remate. Todo lo comentado anteriormente, sumado a la robustez y la manera en la que están colocados los sillares, nos transmite la sensación de grandiosidad propia del barroco.

 

 

 Exterior de la Iglesia Santo Tomás Apóstol.
Fuente: http://lashistoriasyyo.blogspot.com.es/2011/05/alberto-de-churriguera.htm

 

Hablando ahora del interior del edificio, la nave de este es de grandes dimensiones y tiene una bóveda con un acabado muy cuidado pero que se encuentra cerrada por la capilla, por lo que hay un desencajamiento e impide que haya una armonía entre las partes de la obra. Estudiando la planta vemos que las medidas del eje central son 12 metros de ancho por 40 de largo y posee siete capillas con una buena adecuación al tamaño de la nave.

En el interior también podemos encontrar la capilla que corresponde al Baptisterio, que está originada por solo una torre. Las medidas de esta capilla son de 6,10 metros de ancho por 4,5 de largo. Los datos de la del Baptisterio son parecidos a los del resto de capillas de la iglesia, ligeramente más anchas y largas. El muro, de más de 2 metros de espesor, está en concordancia con el largo de la nave. Hablando ahora de la capilla mayor podemos decir que se encuentra levemente fuera del eje de la nave, consecuencia de la manera en la que se dispuso la planta de la nueva iglesia. Este eje, que mencionábamos en el anterior párrafo, guarda una relación de medidas con una iglesia de Toledo, la de San Juan Bautista.

Dejando a un lado la nave, la bóveda es otro elemento esencial de la iglesia, esta es de medio cañón y tiene lunetos que complementan a los recuadros de la nave central. La bóveda tiene unos 20 metros de altura y, gracias también a la colocación de las capillas, transmite la misma sensación de grandiosidad conseguida en el exterior de la construcción. Ocupándonos ahora del retablo más grande, el de la capilla mayor, no se conoce la identidad de su autor, pero sí se sabe que estaba ya en la anterior iglesia, y tiene cierto aspecto neoclásico, basándose en la proporción de sus líneas. Se suele poner su fecha de creación a finales del siglo XVII. Aparte del anterior hay otros dos retablos de menor tamaño, cada uno puesto en los huecos desiguales que deja el eje de la nave, y que se diferencian del mayor en que están decorados a la manera del arquitecto, por lo que se presupone que fueron hechos en el siglo XVIII. Uno de estos retablos es el que podemos encontrar en la capilla de Jesús, que muestra una imagen de Jesús Nazareno, que se caracteriza por ofrecer una representación mucho menos dramática y dura de lo normal. La capilla mayor es uno de los sitios del edificio en donde mejor se refleja el estilo del arquitecto: la cúpula con forma oval con gran sentido de la armonía, la refinada ornamentación o la naturalidad con la que está realizada todo la construcción.

 

Fuente:
CHAMOSO LLAMAS, M, Alberto de Churriguera y su iglesia de Orgaz (Toledo), España, Ed. Estudio histórico-artístico, 1933. “Transcripción y edición electrónica: Jesús Gómez Fernández –Cabrera– 2000.”
Obras

Iglesia del Santísimo Cristo del Valle

Por: Ruth Braojos Tordesillas

La Iglesia del Santísimo Cristo del Valle es el edificio religioso más emblemático del pequeño pueblo ciudadrealeño de San Carlos del Valle, situado en la comarca de Campo de Montiel. Un santuario que se encuadra dentro del barroco tardío con influjos del neoclasicismo, cuyas obras se iniciaron en el año 1713 y se terminaron en 1729. Se levantó sobre el mismo lugar donde, con anterioridad, se ubicaba la vieja Ermita de Santa Elena, construida quizás en los siglos S. XII- XIII por los cruzados cristianos. El conjunto arquitectónico de la iglesia y la plaza fueron declarados Bien de Interés Cultural en 1993.

El esplendor de la Iglesia del Smo. Cristo del Valle se vincula con la riqueza que entonces tenía la Orden Militar de Santiago, a la cual pertenecía la villa de La Membrilla, y a la que le correspondía, entre otras, la zona de San Carlos del Valle. La intención era levantar un nuevo y mejor santuario para la creciente devoción al Cristo y, al mismo tiempo, servir de propaganda de la Corona. Un dato curioso es que, debido a la monumentalidad de la cúpula con la que se corona esta iglesia junto a la plaza, se le conoce como el Pequeño Vaticano en recuerdo a la Basílica de San Pedro en Roma.

El santuario se sitúa en uno de los lados mayores de la Plaza Mayor, plaza popular y barroca, cerrada y con forma casi rectangular, con el propósito de servir como atrio de la iglesia. Se construyó después que el santuario por el mismo arquitecto, Juan Alejandro Núñez de la Barreda que, con la colaboración de sus hermanos, trabajarían en otras iglesias de la provincia como la de La Solana o Almagro. No obstante, y hasta finales de siglo XVIII, fueron varios los arquitectos/escultores quienes intervinieron en la obra hasta su completa finalización.

Iglesia del Santísimo Cristo del Valle
Fuente: https://www.ayuntamiento.es/san-carlos-del-valle

Al exterior, el templo-cubo tiene cuatro fachadas de ladrillo visto con líneas de imposta y cornisas, con reserva de la piedra para las portadas. Dos de las fachadas lucen en su centro altas portadas protegidas por un gran arco rehundido. La portada de poniente está formada por una puerta central acabada en un arco de medio punto y flanqueada con columnas toscanas que sobresalen de las pilastras almohadillas, que suben hasta el primer entablamento decorado con modillones. En el cuerpo superior de la portada hay una situación parecida: columnas salomónicas de fuste helicoidal y capiteles corintios que flanquean un altorrelieve de la imagen del Cristo del Valle en la cruz, situándose a cada lado dos personajes arrodillados que representan el milagro de los ladrones; encima de la cornisa, la portada se remata con jarrones a modo de acróteras.

En la fachada meridional, que da a una plazoleta llamada La Lonjilla, se sigue el mismo planteamiento de portada con superposición de iguales órdenes a la anterior, solo que teniendo dos columnas a cada lado en vez de una; la puerta aquí es adintelada, y en el relieve central de la parte superior se representa a Santiago Matamoros a caballo, con dos enemigos yacentes en el suelo; esta portada se remata con elementos de la tradición manierista como el triángulo y la bola escurialense.

En el centro del cubo es protagonista la gran cúpula central encamonada, octogonal y apuntada. Se alza mediante un alto tambor al que le sigue la estructura de la cúpula recubierta de cinc y pizarra, decorándose con ocho buhardas ovaladas y acabada con linterna, chapitel y aguja. La cúpula se rodea de cuatro torrecillas-campanario, también octogonales, situadas en los cuatro brazos del cubo, rematadas éstas también con chapiteles más pequeños. En la base de las torrecillas se disponen cuatro esculturas figurativas de bulto redondo, monigotes que quizás representen a los bufones que en su día animaban los espectáculos de carácter festivo que se realizaban en la Plaza Mayor.

 

El interior es una planta de cruz griega inscrita en un cuadrado. Destacan las inmensas bóvedas de cañón sujetas por medio de pilastras toscanas, que crean los brazos cortos de la única nave. Por encima del crucero se levanta la ya mencionada cúpula encamonada, con 28 metros de alto desde el suelo, pudiéndose ver desde dentro los ocho plementos, la balaustrada circular y continua y el remate de la linterna. Es una falsa cúpula fabricada con materiales pobres y de poco peso, cuerpo de madera –cañas- cubierto de yeso, que nada tienen que ver con el lujo de los empleados en el barroco italiano, donde había dinero. La cruz griega se abre hacia los laterales a través de arcos con molduras y lunetos de yeso. Por el lado del Evangelio se accede a la capilla del Santo Cristo, rectangular y cubierta con una cúpula elíptica con linterna, donde se recreó, pintada con color sobre el muro frontal, la primitiva imagen del patrón que existía en la ermita medieval de Santa Elena. En su día destacaba el gran retablo barroco de pan de oro que presidía la cabecera de la iglesia del Santísimo Cristo, junto con otros dos, desaparecidos todos durante la Guerra Civil al igual que el órgano y el archivo.

La iglesia del Stmo. Cristo del Valle es un claro ejemplo del barroco sobrio en una España en crisis pero con el deseo de ostentar. Una arquitectura monumental, tosca y popular que se acompaña de decoración en sus fachadas e interior, ambas sirviendo como muestra del poder de la religión y la realeza del momento bajo un programa propagandístico. La sencillez de su planta centralizada queda rota por la altura del edificio mediante la cúpula y las torres, definiendo una imagen volumétrica al exterior muy potente que destaca en la lejanía desde la llanura circundante. La actual imagen de la iglesia viene de su reforma de principios del XX, tras el incendio que sufrió en 1892 por la caída de un rayo.

Fuentes:
NAVAS PLATA, FRANCISCO. Breve historia de San Carlos del Valle. Editorial: Diputación Provincial de Ciudad Rea. 1992. Ciudad Real.
CHAMIZO MOLINA, PILAR. De la fortaleza al templo: arquitectura religiosa de la orden de Santiago en la provincia de Ciudad Real : Siglos XV-XVIII. Tomo I. Editorial: Diputación Provincial de Ciudad Real. 2006. Ciudad Real.
http://www.turismocastillalamancha.es/patrimonio/san-carlos-del-valle-88531/visita/– San Carlos del Valle.